martes, 12 de mayo de 2009

Mi Rincón Sentimental: “Un sentimiento que no he olvidado”

Era una mañana, era verano, solía ir a la piscina de tu colegio, en ese entonces tenias la corta edad de 9 y yo la de 13 años, eso creo. Sin predecir lo que pasaría, entre en la piscina y como jugando me choque contigo, me saque las gafas acuáticas, te mire y me gustaste desde ese momento, dialogamos en la misma piscina, no había Messenger ni celular alguno que hubiera hecho y realizado una amistad que mas tarde con todos esas herramientas lo hicieran.
Era un púber, salí feliz como tal; hablando de ti, contándole a mis amigos que había conocido a una chica, sin saber como te llamabas, porque no te pregunte siquiera tú nombre, aquella mañana. Estaba feliz, tú me entiendes. Llego la globalización, el Messenger, el hi5 y demás redes sociales que sin imaginarme nos iban a jugar una pasada 4 años mas tarde, y que coincidencia, justo el tiempo en que difieren nuestras edades.
Ahora era una tarde en la que pasaba el tiempo haciéndola de explorador y alegrándome la vista y como quien no quiere la cosa, caí en tu hi5, me dejo atónito aquella foto-perfil y entre a verlo (felizmente que no estaba restringido el acceso). En mi mente me preguntaba: ¿en donde te había visto?, te agregue al Messenger y a los minutos me aceptaste, pero yo ya me había ido. Lo que más me llamo la atención, a parte de tu solvencia física, era que practicabas el básquet, deporte que es mi pasión, y la tuya también; te deje un comentario, el cual me lo respondiste.
Recuerdo todo nítidamente, como si hubiera sido ayer. Se que a ti no te importa, es mas, ni lo recuerdas. La diferencia entre ambos: yo tomo las cosas mas enserio, no se tu.
Era finales de octubre, chateábamos todos los días, nos conocíamos mas, creo q nos gustábamos los dos, nuestras formas de ser, ya que por mi apariencia dudo que hallamos empezado como amigos.
En consecuencia, era una noche fría de diciembre del 2006, que nos citamos, para entonces paso esto porque discutimos por el Messenger y en la noche nos vinos. Te declare mi amor por ti; ahora tu tenias 13 y yo 17 años, éramos menores de edad. Nos dimos el primer beso con frio, nos abrazamos, nos dijimos que no queríamos, etc.
Pasamos una navidad juntos, recuerdo que te llame a las 12 y tuviste que ocultarte en el baño para hablar sin que nadie te moleste. Llego año nuevo y faltaba poco para que cumplieras años.
Para entonces, había pasado los momentos mas lindos a tu lado, y se que tu también al mío.
Pero llego el tsunami, la hecatombe, el alud, la catástrofe; no todo es color de rosa. Un día antes de tu natalicio, recuerdo, paseamos toda la mañana juntos, caminamos por este contexto villarrealino que nos envuelve, te obsequie un mosaico fotográfico, no se si aun lo conservas; fue una mañana estupenda. Al día siguiente, por motivos inmaduros, de falta de personalidad no estuve contigo, en consecuencia, tuve q pagar por tan garrafal error.
Pero si estuve presente aquella noche, fuera del recinto festejado, te vi, me viste y me fui. Yo te pregunto: ¿Ese fue el declive, el fin de nuestro amor?
Pasaron algunos días; tu, por consejos míos entraste a estudiar al “JB” (mi colegio), entre a buscarte, porque yo quería seguir a tu lado, no me interesaba las diferencias numéricas, pero al verte, nos vimos, conversamos, se que me querías y yo mas a ti y con lagrimas en tus ojos y aguantándome te hice una pregunta para dejar las cosas ahí, de la cual tu nunca me respondiste, la pregunta fue la siguiente: ¿Dime que ya no me quieres y me voy?, quería escuchar de tus labios que ya no me querías para darme por vencido e irme, pero al no escucharlo, la respuesta fue tacita, me fui, pero debí haber luchado por ti.
Tres años después de todo esto y siete de haberte conocido, nuevamente nos volvemos a encontrar en el verano de este año, ahora, tu con 16 y yo con 19 años; yo terminando mi 5 ciclo de carrera y tu el 5 año de secundaria. Hemos cambiado, en todos los aspectos, mucho maduros, con objetivos que antes no teníamos. ¿Sabes? Quizás no nos fue bien después porque dejamos inconclusa nuestra relación, no se que vendrá después.
Te pediría anuencia en publicar esto, pero, como me tratas en un contexto desdeñable, no te lo pido. No nos arrepintamos ni neguemos, si yo fui un error para ti, dímelo, que tu para mi no lo fuiste.
Si el tiempo lo decidiera, estaría dispuesto a conquistarte como en el verano, otoño e invierto de aquellos años. Mañana, tarde y noche.

Bugui Fernández.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

=O me encantaaa!=)

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